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martes, 2 de octubre de 2007

Si mi corazón hablara

Hace un par de semanas asistí a un recital de piano, en el que una muy buena amiga iba a cantar -obviamente, éste no era sólo instrumental- que tenía por tema "Canciones del recuerdo" (o algo así). Cumplió su cometido; me vi envuelto en evocaciones momentáneas, algunas gratas, otras no tanto. Y es que a mi manera, un amigo, en todo camino y jornada está siempre conmigo, etc. El recital estuvo bueno, fue complementado con ciertas "sorpresas", a mi parecer, predecibles (menos el mimo, que quedamente y, con brusquedad, animó el intermedio del recital) pero peculiares. Entre las peculiaridades se encontraba mi amiga, quien cantó con su primo las composiciones de este. Las butacas flotaron en un facsímil bien realizado, bajos y altos combinados, canciones como "Cómo no creer en Dios", el tributo a Luciano con su "O sole mio" eterno, etc.

Logré rescatar, entre las canciones, una , mejor dicho, un título: "Si mi/el corazón hablara". Al instante empecé a viajar entre frases rasas, verosímiles, totalmente sustraídas de mi corazón. Con un diálogo desordenado, comenzó la construcción de mi identidad, de un gozo. ¿Qué le diría mi corazón a Jesús si tuviera la capacidad de expresarse?

- Si mi corazón hablara te diría que eres la vida que siempre he querido llevar.

- Si mi corazón hablara te diría que te amo tanto que la capacidad humana de amar no encuentra sentido en palabras.

- Si mi corazón hablara te diría que tu refugio en momentos tristes, difíciles y de tormenta, llena mi vida.

- Si mi corazón hablara te diría que eres la fortaleza que me protege de todo mal y me salva de mil peligros.

- Si mi corazón hablara te diría que no quiero despertar nunca de tu realidad, que eres más real que yo.

- Si mi corazón hablara te diría que te quiero alegrar y agradar todos los días y que tengas complacencia en mí.

- Si mi corazón hablara te diría que me haces jugar con la ternura de un padre original.

- Si mi corazón hablara te diría que eres mi alimento diario, que muero si paso un día sin ti.

- Si mi corazón hablara te diría que te quiero conocer más y más, y que tu presencia me acompañe siempre.

- Si mi corazón hablara te diría que tu sangre fue el regalo más precioso que he recibido, que no tiene precio.

- Si mi corazón hablara te diría que no entiendo tu amor, pero quiero seguir siendo amado.

- Si mi corazón hablara te diría que no te merezco, pero mi alma, mi vida, mi espíritu te anhela más que a nada.

- Si mi corazón hablara te diría que me entrego como una ofrenda de amor y te amo más por aceptarme en tu mesa.

- Si mi corazón hablara te diría que de Nazareth salió lo más bello del mundo, que no tienes comparación.

- Si mi corazón hablara te diría que eres mi esperanza, mi pronto auxilio, mi complemento.

- Si mi corazón hablara te diría que no quiero recibir nada que no provenga de ti.

- Si mi corazón hablara te diría que eres santo, poderoso, majestuoso y soy la niña de tu ojos, hijo del mejor padre.

- Si mi corazón hablara te diría que ya no tengo sed, porque por ti corren ríos de agua viva en mi ser.

- Si mi corazón hablara te diría que por ti no tengo condenación, ni hay verguenza en mi ser porque diste tu vida por mí.

- Si mi corazón hablara te diría que no puedo dar un paso en mi vida si no estás conmigo.

- Si mi corazón hablara te diría que toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que eres el Señor.

- Si mi corazón hablara te diría que eres, simplemente, lo mejor que he podido encontrar, que te amo.

Eres mi vida, mi mayor anhelo, en tí las palabras se definen por la inexpresividad. Tu amor es inefable y fallo en el intento de describir lo que siento por ti. Te amo mi Señor.

"Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (Juan 8:12)".


domingo, 23 de septiembre de 2007

"Y conocereís la verdad y la verdad os hará libres" (Juan 8:32)


Muchos cuestionan la existencia, la magnificencia, la gracia y la misericordia de Dios pues, lamentablemente, basta con voltear la mirada y observar con angustia la maldad del mundo consumiéndonos en fuerza, en esperanza, en fe. ¿Cómo puede existir un Dios que "ama" al mundo cuando éste se encuentra tan destruido? o quizás, todo esto de un "dios amador" es demasiado bueno para ser cierto.

En la Biblia hay fuerte evidencia de que poseemos un conocimiento innato de Su voz, Su existencia. Sólo préstele atención un instante. Cuestiónese si es feliz. En Romanos 1:18, encontramos las intenciones de cierta gente que impide que se conozca la verdad. Dice: "Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad" o, talvez, Romanos 1:25 aclare lo que sucede justamente en nuestros tiempos, " Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos". ¿Alguna afirmación le parece familiar? ¿o, talvez, lograron su cometido?

Pero, ¿acaso un libro (la Biblia) contiene la verdad absoluta? Déjeme responderle con otra pregunta, ¿en qué/quién más podemos confiar? Los hombres fallamos, todos, sin excepción, no necesito demostrar eso. En mi torpeza busqué consolación en los hombres y, naturalmente, no la encontré. No lo intenten, se decepcionarán como lo hice yo y seguramente, ya lo habrán hecho. Puedo afirmar que los hombres son imperfectos con otra afirmación: "No hay justo, ni aun uno. (Rom. 3:10)", obviamente, texto encontrado en la Biblia. El apóstol Pedro dijo: "Porque nunca la profecía (la Biblia) fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron inspirados por el Espíritu Santo. (2ª Pedro 1:21)". La Biblia es la palabra de Dios.

No hay por qué dudar del Señor del universo, antes de todo, debemos entregarnos a Él, de esa manera, podemos ser testigos de Su perdón y comprobar, ya no su existencia, sino lo grande de Su amor. Lean la Biblia.
Planeta de Blogs Cristianos