
Muchos cuestionan la existencia, la magnificencia, la gracia y la misericordia de Dios pues, lamentablemente, basta con voltear la mirada y observar con angustia la maldad del mundo consumiéndonos en fuerza, en esperanza, en fe. ¿Cómo puede existir un Dios que "ama" al mundo cuando éste se encuentra tan destruido? o quizás, todo esto de un "dios amador" es demasiado bueno para ser cierto.
En la Biblia hay fuerte evidencia de que poseemos un conocimiento innato de Su voz, Su existencia. Sólo préstele atención un instante. Cuestiónese si es feliz. En Romanos 1:18, encontramos las intenciones de cierta gente que impide que se conozca la verdad. Dice: "Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad" o, talvez, Romanos 1:25 aclare lo que sucede justamente en nuestros tiempos, " Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos". ¿Alguna afirmación le parece familiar? ¿o, talvez, lograron su cometido?
Pero, ¿acaso un libro (la Biblia) contiene la verdad absoluta? Déjeme responderle con otra pregunta, ¿en qué/quién más podemos confiar? Los hombres fallamos, todos, sin excepción, no necesito demostrar eso. En mi torpeza busqué consolación en los hombres y, naturalmente, no la encontré. No lo intenten, se decepcionarán como lo hice yo y seguramente, ya lo habrán hecho. Puedo afirmar que los hombres son imperfectos con otra afirmación: "No hay justo, ni aun uno. (Rom. 3:10)", obviamente, texto encontrado en la Biblia. El apóstol Pedro dijo: "Porque nunca la profecía (la Biblia) fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron inspirados por el Espíritu Santo. (2ª Pedro 1:21)". La Biblia es la palabra de Dios.
No hay por qué dudar del Señor del universo, antes de todo, debemos entregarnos a Él, de esa manera, podemos ser testigos de Su perdón y comprobar, ya no su existencia, sino lo grande de Su amor. Lean la Biblia.
